Una Tradición de Salud

En Nogales, distintas generaciones juntas reviven tradiciones alimentarias de antaño.

September 1, 2014

BorderlandsIssue 8: September/October 2014

Criada en los ejidos de Sonora, Esperanza Martinez comenzó a trabajar en el campo a temprana edad, pizcando elotes con frecuencia en tiempo de cosecha para su familia y amistades.
Cuando llegaba la época de sembrar trigo ayudaba a su padre a esparcir las semillas en la tierra y, meses después, con sus padres y hermanos se unía con los otros ejidatarios para rendirle homenaje al santo católico del que todos dependían para un cultivo robusto cada temporada.
“Cada mayo le cantábamos a San Isidro Labrador para que lloviera”, dice Martinez, recordando aquellos tiempos.

Hoy en su sexta década de vida, Martinez reside al norte de la frontera en Nogales, Arizona, donde sigue cultivando una variedad de frutas y verduras en un pequeño terreno en su hogar. Un día su jardín llamó la atención de Santos Yescas, un coordinador local de alimentos, y Martinez pronto se encontró cantando la canción tan familiar de su niñez en un encuentro intergeneracional que se centró en las prácticas alimentarias culturales.

Esperanza Martinez cultiva una variedad de frutas y verduras en un pequeño terreno en su hogar.

Esperanza Martinez cultiva una variedad de frutas y verduras en un pequeño terreno en su hogar.

Señor San Isidro
Señor Labrador
Mándanos la lluvia
Para sembrador

Martinez fue una de varias personas de la tercera edad que participaron en un reciente diálogo con jóvenes como parte de esfuerzos que se realizan para crear conciencia acerca de las opciones de alimentos saludables y “como se relacionan con nuestras tradiciones y cultura”, explica Yescas, el director de programas en Nogales Community Development Corp.
En cooperación con socios de la región, la organización no lucrativa hace posible el acceso a una serie de oportunidades que ayudan a residentes de la zona fronteriza a adquirir la experiencia necesaria para crear su propio jardín, aprender sobre una alimentación saludable y participar en notables proyectos comunitarios relacionados con comida.

El Nogales Mercado, ubicado en el centro de la ciudad, se ha convertido en un escaparate para los vendedores que ofrecen sus productos agrícolas y otros alimentos producidos en la localidad. El mercado, que abrió el año pasado, también permite a los que se interesan en comida saludable la oportunidad de socializar. Muchos de ellos han tomado talleres juntos sobre jardinería y alimentación.

El veinteañero Sergio Murrieta estuvo presente en el diálogo donde Martinez compartió historias de su juventud. Todos probaron el pozole de trigo, el caldo de verduras y carne que proporcionaba sustento durante las fiestas de mayo que ella recordó.

“Yo no sabia que ésto existía”, Murrieta dice sobre el platillo que hoy en día es raro. “Es delicioso”.
El conversar con personas mayores hizo a Murrieta darse cuenta de la pérdida de viejas tradiciones alimentarias y despertó en él el deseo de prestar más atención al tipo de comida que alimenta su cuerpo. Pensó en reducir el número de jugosas hamburguesas que le gusta devorar.

“Después de este programa he intentado limitar mis alimentos de cadenas de comida rápida”, dice. “Incluso he plantado mis propios árboles para fruta, manzanas y granadas”.

Murrieta también es voluntario con Nogales Community Development y a menudo va de compras al mercado que abre cada viernes de las 4 – 7 p.m.

Durante esas tres horas, la música en español resuena por las bocinas mientras que los vendedores se paran detrás de mesas llenas de cultivos de la temporada y una gran variedad de comestibles como productos de panadería, mermelada y miel. Cesar Martinez generalmente se encuentra allí con las pilas de quesos frescos que hace mucho produce en su rancho de Nogales.

“Esta ha sido una buena experiencia porque conozco mucha gente y gano un poco de dinero”, dice Martinez.

Quesos Frescos

Quesos Frescos

Julieta Bustamante llegó al mercado a principios del verano por medio de Yescas, quien la invitó a que participara. Ella se mantiene de un ingreso fijo, así que lo que gana vendiendo sus empanadas de calabaza y otros panecitos le viene muy bien.

Dar apoyo a pequeños empresarios es parte de los recursos que ofrece la organización no lucrativa que fue el resultado del antiguo Historic Nogales Main Street, un grupo cuyos esfuerzos se enfocaron en reactivar el centro.

“Nos vamos adaptando a las necesidades de la comunidad”, dice Yescas.

El Nogales Mercado abrió en abril de 2013 después de que la organización se unió con otros grupos locales, incluyendo a Mariposa Community Health Center que se especializa en la educación alimentaria mientras que Nogales Community Development aporta su visión para los negocios.

El mercado, dice Yescas, ha atraído el tipo de atención que se necesita sobre como incorporar frutas y verduras saludables en la dieta para reducir el riesgo de enfermedades como el diabetes, que afecta desproporcionadamente a los latinos en el sur de Arizona y el resto del país. En Nogales, la gran mayoría de los residentes son hispanos.

“Invertir en comida saludable puede mantener bajo el costo de medicinas”, agrega Yescas.

En el centro de aprendizaje de Mariposa, donde trabaja Amaury Gama, los programas de prevención se enfocan en ofrecer a las personas las herramientas necesarias para mantenerse en forma.

“Los buenos hábitos de alimentación son clave para gozar de un estilo de vida saludable y evitar problemas de salud”, dice Gama.

Para los latinos que crecieron comiendo abundantes comidas mexicanas que frecuentemente incluyen carne puede ser difícil romper viejas constumbres alimenticias, agrega.

“El desayuno enorme con huevos, tocino, chorizo, tortillas de harina grandes y café es parte de nuestra cultura”, dice Gama. “Desafortunadamente, ese tipo de comida está causando que nuestra gente experimente serios problemas de salud.”

Aunque una mala dieta no es exclusiva de los latinos, “vemos en las estadísticas que somos de los primeros cuando se trata de la hipertensión y la diabetes”, enfatiza Gama. “A nosotros nos corresponde buscar educarnos y romper estos malos hábitos alimentarios”.

Daniel Dabdoub, que reside en Nogales, dice que su participación en los talleres locales ha sido esencial para aumentar su conocimiento sobre los alimentos que ingiere y el impacto que tienen en su bienestar.

Después de que un infarto hace algunos años lo dejó en un precario estado de salud, cambió su dieta a una repleta de frutas y verduras, pollo y pescado. En un pequeño jardín cultiva verdolagas, tomates, chiles, cebollas y ajos. Ya no come carne de res ni de puerco y su consumo de comida rápida es inexistente.

“Me vine convenciendo que tenía que abandonar la dieta de comida rápida”, dice Dabdoub.
“Es un estilo de vida que me funciona de maravilla”.

Con un nuevo proyecto en curso—un jardín comunitario en Nogales—es casi un hecho que Dabdoub estará presente para plantar las primeras semillas.
Y Esperanza Martinez estará más que dispuesta a cantar la canción de su santo. ✜
Nogales Mercado, 163 N. Morley Ave., Nogales, Arizona. Viernes, 4 – 7 p.m.
Radicada en Tucson, la periodista Lourdes Medrano comparte historias de ambos lados de la frontera. Síguela en Twitter: @_lourdesmedrano.


Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , ,




Previous Post

Honey, Don’t Forget the Pollinators

Next Post

A Tradition of Health





You might also like